jueves, 11 de septiembre de 2014

Entrevista a Ángela Blanco Cruz

Entrevista a Ángela Blanco Cruz

E- Soy Jenny Liliana Blanco y vine a entrevistarla sobre el caso de la inmigración.

A-Bueno yo soy Ángela Blanco Cruz

E-¿Qué edad tiene?


A-Tengo 36 años .


E- ¿Por qué quiso "dejar" Bolivia?


A-Yo quise dejar Bolivia por que no hay mucho trabajo. Hay muy poco. Con mi familia decidimos venir a la Argentina; mi hija menor y yo nos quisimos venir primero .


E- ¿A que parte de la Argentina quiso venir?


A-A la capital de Buenos Aires. (NdeE: entiéndase Ciudad Autónoma de Buenos Aires)


E-¿Por qué?


A-Es que en Bolivia todos decían que en la capital había mucho trabajo . Vine y justo me encontré con mi prima Corina Cólque y empezamos a charlar .


E-¿Y consiguió vivienda?


A-Sí, porque mi prima me llevó a su casa y luego, después de cuatro semanas, vino el resto de mi familia: mi marido y mi hija mayor.


E-¿Al final consiguió trabajo?


A-Sí, conseguí trabajo y vivienda propia, es decir, un departamento para mi familia y para mí.


E-¿Cuánto tiempo ya esta viviendo acá en Argentina?


A-Hace seis años que estoy viviendo acá.


E-Gracias por su ayuda.


A- De nada.

Esta entrevista ha sido extraida de http://entrevistasainmigrantes.blogspot.com.ar/

Ser boliviano en Córdoba

Ser boliviano en Córdoba

Muchos de los inmigrantes que hoy en día llegan a nuestro país son discriminados por nuestra sociedad. Aquí mostraremos una publicación que hemos encontrado y nos parece muy interesante para que se difunda y llegue a todos. Esta publicación ha sido publicada en http://maxitell.wordpress.com/2010/12/11/boliviano-cordoba-inmigracion/

Ser boliviano en Córdoba
“Acostumbrados a vivir con un peso por día”
Cuando ser humano boliviano es ilegal
Son casi las once de la mañana y el sol comienza a sofocar en la sala de espera del Consulado de Bolivia. Las cinco personas que aguardan, tienen algo en común además de ser bolivianos: miran para abajo y no emiten sonido. Que no hablen no significa que no tengan cosas para decir. Tal es el caso de Lidia González:
“Yo en Bolivia, estaba embarazada y me había hecho todos los controles, pero cuando mi bebé estaba por nacer había muchas parturientas en el hospital, los médicos no daban abasto y no me pudieron atender a tiempo. Mi bebé se ahogó con el flujo de la sangre y murió. Luego de eso, decidí tener mi segundo hijo en Argentina”.
Escapar de la pobreza, de la falta de futuro, del hambre o de la pérdida de libertad, no es fácil. Ser inmigrante, indocumentado, “morocho” y pobre, en Argentina, tampoco lo es.
En Córdoba viven unos 18 mil bolivianos, de los cerca de dos millones y medioque están distribuidos por todo el territorio argentino. La mayoría trabaja en el rubro de la construcción, en cortaderos de ladrillos, en huertas y como empleadas domésticas. Para cualquier patrón son el empleado soñado: Trabajan más y cobran menos. Sus  jornadas suelen ir mucho más allá de las ocho horas por un salario menor que el de un argentino.
Pero el saberse explotados no los desalienta.  Lo explicó Enrique Prieto Terán, quién fue presidente del Centro de Residentes Bolivianos en Córdoba: “Muchas de estas personas vienen de los sectores rurales o marginales de Bolivia, donde las condiciones de trabajo son muy precarias y la gente vive con un peso por día, cualquier retribución que acá perciban siempre será superior”.
Lidia sigue contando su historia, una historia que le da la razón a Prieto Terán: “Allá, trabajando como empleada doméstica más de 8 horas diarias, se gana como máximo 600 bolivianos por mes, lo que equivale a 300 pesos de acá. Acá, yo como boliviana, cobro 9 pesos la hora. Una empleada argentina está cobrando entre 12 y 15 pesos”. 
Sócrates Condorí, su esposo, interrumpe: “Yo siendo albañil alcanzo a cobrar 60 pesos por día, mientras que un argentino realizando el mismo trabajo cobra 80 pesos”.Walter Pessi, arquitecto de la constructora Roganti y Asociados, explica que la diferencia entre obreros argentinos y bolivianos excede lo económico. “Realizan los trabajos malos, sucios y feos que rechazan los trabajadores locales”.
Dicho de otra manera, no sólo trabajan por lo que sea, sino que además trabajan en lo que sea. El propio Sócrates lo dice: “No tengo para elegir, antes que morirme de hambre prefiero ir a trabajar por lo que sea”. 
Lidia y Sócrates son mucho más que dos personas. Son una síntesis que refleja la brecha salarial que existe entre los inmigrantes de países limítrofes y los argentinos. Y ésta es una brecha en la que se apoyan dos rubros fundamentales, al punto que a los cordobeses nos dan techo y comida: La fabricación de ladrillos y la horticultura.
En los 700 cortaderos de ladrillos que hay en la provincia de Córdoba, en temporada alta, trabajan unas 4 mil familias, lo que equivale aproximadamente a unas 12 mil personas. Se calcula que el 80 por ciento de los empleados son bolivianos, peruanos y paraguayos. Al igual que el 60 por ciento de los albañiles que trabajan en las 900 obras en construcción que en promedio hay en Córdoba.
Además, el 60 por ciento de la producción de frutas y verduras, en el cinturón verde de Córdoba, está en manos de bolivianos, según datos del Mercado de Abasto.
Estas cifras ponen en claro que la mano de obra boliviana, mucho más que trabajo barato, es un aporte fundamental a la economía provincial. ¿Qué sucedería si algún día los bolivianos deciden detener sus actividades para reclamar mejores condiciones laborales? ¿Qué sería de Córdoba sin bolivianos?
El tiempo termina vaciando la sala de espera del Consulado, pero nada puede contra una situación de injusticia que no es exclusiva de Córdoba o Argentina. Tampoco lo es de las economías que se nutren de migrantes. Peor que eso, es una diferencia que se da entre ente de un mismo país y  se basa sólo en el tipo de piel o la forma de los ojos. Se basa en racismo.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) los grupos minoritarios de Bolivia, Brasil, Ecuador, Chile, Guatemala, Paraguay y Perú ganan en promedio un salario 38 por ciento menor que la mayoría de la población blanca. Si se contemplan edades, género y niveles de educación la brecha se reduce a un 28 por ciento. Es decir que el no tener el color correcto color pesa más que el no tener estudios. O lo que es peor, aunque se esfuerce, estudie y supere el infortunio de su nacimiento, seguirá macado por su piel.
El argumento que da el BID por no haber incluido a más países en su estudio de brechas salariales por etnicidad, es que no existen demasiados datos disponibles sobre el tema, como es el caso de Argentina. No obstante, hay realidades imposibles de ignorar y ocultar. El ser indocumentado y la vulnerabilidad que conlleva la combinación de ser ilegal, no poseer altos niveles de educación o simplemente el mero hecho de ser boliviano lo convierte en mano de obra barata. Lo obliga a hacer lo que se por lo que sea.
¿Por qué tus raíces sí y las mías no?
Sobreponerse a la adversidad y mejorar su calidad de vida fue el anhelo que los trajo a nuestro país. Acá, fueron recibidos por un discurso dominante que los trasformó en sujetos de segunda: que sobran, que no existen, que molestan. Si alguna vez se les respetaron sus derechos, acá lejos está de suceder.
Ser bolivianos en Córdoba no es lo mejor que a uno le pueda pasar. Está tan naturalizado lo instituido, que hasta suena ilógico o raro replantearnos cuestiones relacionadas a sus derechos, sus condiciones de vida, etc. Claro, es que tenemos en el imaginario colectivo la idea que la Argentina desciende de los barcos; que  somos blancos y educados. Nos atemoriza la idea de pensar en el riesgo que en dos décadas el 20 por ciento de la población pueda llegar a ser de origen boliviano y paraguayo.
Resulta paradójico, tal como dice Alejandro Grimson, doctor en antropología e investigador del Conicet, “Parece que nos olvidamos que la mitad de  los 45 millones que somos, tenemos ascendencia indígena y un 4 por ciento,  ascendencia africana”.
Mientras se derrumban las fronteras para que no pasen mercancías, se levantan otras nuevas para que no pase gente.
La estigmatización de las minorías étnicas, acusadas de quitarles el empleo a los trabajadores locales y de ser los responsables de la inseguridad, es una cuestión que trasciende las justificaciones políticas o económicas de una nación. Diferenciar el salario y las condiciones laborales, según el origen étnico, está enraizado en la médula de la idiosincrasia de la gente. Sin embargo el primer paso para cambiar esto está mucho más cerca de lo pensado: reconociéndolo.
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Conoce además la historia de los ladrilleros en Córdoba. Se cree que hay alrededor de 800 cortaderos de ladrillos en la provincia, y que el 30 por ciento del personal está integrado por bolivianos. Allí viven con sus familias en campamentos sin agua potable, cloacas o a veces energía eléctrica, trabajando de 10 a 14 horas diarias. Luis Dambolena, uno de los inspectores de la obra social de UOLRA agrega que, “si bien se realizan operativos con la Secretaría de Trabajo, “la Afip no va hasta ahí ya que son lugares poco rentables, de donde no puede sacar grandes multas”.
No dejes de ver esta entrevista de Pueblo Mestizo donde se cuenta una experiencia impresionante 
Realizan los trabajos más castigados en la escala laboral. Ganan miserias y desconocen cualquier beneficio social. A pesar de esto, su labor es esencial en la actividad económica de la provincia de Córdoba. Gaby Socias presenta esta nota, en exclusiva, cuando en el país se viven momentos muy particulares entorno a la inmigración, la discriminación y el conflicto social.

Inmigración actual en Argentina y Córodoba

Inmigración actual en Argentina y Córdoba

La inmigración tubo un cambio rotundo en nuestro país. Cambió desde una migración de ultramar a finales del siglo XIX y principios del XX, por una migración actual de países limítrofes y cercanos.
La migración hacia Argentina está concentrada en personas bolivianas, paraguayas y peruanas. También hubo una corriente fuerte de chilenos y uruguayos que ha disminuido en el último tiempo. Dentro de los países de América Latina y el Caribe, Argentina registra el valor más alto de inmigración con 1,5 millones de inmigrantes.
Nuestro país tiene la legislación más avanzada respecto al derecho del inmigrante, con la derogación de la "Ley Videla" y la aprobación en 2004 de una nueva ley que puso al país a la vanguardia con documentación, salud y educación en igualdad de condiciones con los nativos.
Se puede observar que en Argentina hay una gran inmigración de profesionales y empresarios ejecutivos.
En Córdoba se recibe constantemente un flujo de estudiantes tanto del noreste y noroeste argentino como también de países como Bolivia, Perú y Paraguay, con el objetivo de estudiar en la Universidad de Córdoba. Esto provoca que nuestra población crezca constantemente expandiéndose hacia el sur y noroeste. La comunidad más grande de la provincia de Córdoba es boliviana.


Corriente inmigratoria 1880 a 1914

  Corriente inmigratoria 1880 a 1914

La inmigración es uno de los principales factores que dio lugar a la transición  desde la Argentina tradicional a la moderna. Fue un periodo donde la proporción de extranjeros en edad adulta fue mayor: el 60% de la población de la Capital Federal, y casi el 30% en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Durante este periodo en nuestro país existió una política inmigratoria abierta.
Por ello millones de personas abandonaron Europa como consecuencia de los cambios producidos por la Segunda Revolución Industrial. Argentina fue uno de los países que más atrajo a los europeos que buscaban mejorar sus condiciones de vida, nuestro país ofrecía la promesa de grandes fuentes de trabajo, salarios más elevados, y beneficios como una gran educación pública y gratuita para sus hijos y una sociedad donde el ascenso social era posible. El Estado alentó la llegada de inmigrantes por motivos que iban desde la creencia en que iban a civilizar la sociedad hasta la necesidad de asegurar el flujo de mano de obra. Se ofrecía a los inmigrantes el pago de los pasajes, el alojamiento, la concesión de tierras y la ayuda para conseguir un buen trabajo.
Durante este momento se llego hasta este momento se llego hasta sancionar una Ley de inmigración de 1876.
Es importante aclarar que las primeras colonias rurales de inmigrantes tuvieron lugar bajo el gobierno de Justo José de Urquiza en 1855.
En la primera etapa de este proceso migratorio, la población inmigrante fue esencialmente masculina y adulta, llegaban mayoritariamente hombres de entre 15 y 65 años. Esto se debe a las características del mercado de trabajo, se necesitaban hombres jóvenes para trabajar en las faenas rurales o en el ámbito urbano en la construcción. Muchos dejaron en Europa a sus familias con la promesa de regresar por ellos, pero a principios del siglo XX esto cambió al disponer de más información sobre la calidad de vida y las posibilidades que los inmigrantes tenían en Argentina, los hombres se animaron a venir acompañados de sus esposas e hijos.
Sin embargo, no todo salió como esperaban, muchos inmigrantes trabajaron en zonas rurales pero pocos lograron ser propietarios.
Ante el fracaso del plan adjudicación de tierras, el inmigrante se transformo en arrendatario o peón y buscóasilo en los centros urbanos.
Durante esta corriente llegaron personas de casi todas las naciones europeas, otras incluso de Asia y África. Sin embargo, la mayoría provenían de Italia y España y en menor medida de Francia.
Con esta llegada de inmigrantes se produjo un cambio en la estructura social de Argentina,con el aumento de los sectores medios y populares, se produjeron cambios en la cultura política. La población urbana se duplicó, y fue la clase media el estrato con mayor desarrollo gracias a la contribución de los extranjeros. A la vez, fue en los centros urbanos donde se acentuó el ascenso social, favoreciendo la integración de todos los estamentos en el orden social vigente. La clase alta se cerró frente al inmigrante con la intención de retener la riqueza.
para gobernar a la Argentina fue necesario incorporar a los inmigrantes.
En el caso específico de Córdoba, su población es un ejemplo típico de la población Argentina. Córdoba tras el periodo colonial y tras la segunda mitad del siglo XIX dejó de estar compuesta exclusivamente por criollo con orígenes españoles e indígenas para pasar a estar predominantemente poblada por inmigrantes procedentes de Europa.
Como consecuencia es esto se puede observar que actualmente la mayoría de la población de Córdoba está compuesta por argentinos descendientes de italianos o españoles. Además desde el año 1920, Córdoba es uno de los principales centros de la inmigración proveniente de Armenia.
El impacto de inmigración fue muy distinto en cada zona según la distribución en el país. A partir de esta inmigración se construyeron distintos tipos de mezclas: el gaucho judío, el tano, el gallego.
También se desarrollaron instituciones que resguardaban las culturas de los inmigrantes. Hubo influencia en la arquitectura. Sin embargo también existió cierto malestar social debido a las nuevas ideas traídas por los europeos y al malestar en cuanto al trabajo.











INMIGRACIÓN

¿Qué es la inmigración?

Primero en principal necesitamos saber qué es la inmigración para luego comenzar a hablar de una de las principales corrientes migratorias en nuestro país. Al hablar de inmigración hacemos referencia  el movimiento de población que consiste en la llegada de personas a un país o región diferente de su lugar de origen para establecerse en él. En el caso de Argentina, comenzaron hace miles de años atrás. Las principales corrientes migratorias en nuestro país fueron:
  •  La colonización hispánica entre los siglos XVI y XVII.
  •  La llegada de esclavos provenientes del África.
  •  La inmigración europea fomentada por la Constitución Argentina de 1853.
  • A partir de la década de 1980 y 1990 la inmigración de personas provenientes de Bolivia, Paraguay, Perú, Asia y Europa Oriental.

¡¡BIENVENIDOS!!

¡¡BIENVENIDOS!!

Queremos darles la cordial bienvenida a nuestro blog sobre la inmigración en Córdoba y Argentina, esperemos que les sea de gran utilidad y puedan disfrutar todos sus contenidos. Podrán  aprender sobre las más importantes corrientes migratorias en nuestro país, sus causas y sus consecuencias. ¡¡¡¡Muchas gracias y que lo disfruten!!!